Cayos de Florida: comida, buceo y playas

EEUU 2018

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A pesar que en la introducción de este blog dije que no era para comentarios sobre lugares comunes, como son los cayos de Florida, en este caso lo he incorporado porque quiero hacer una reflexión al respecto. Esta es la tercera o cuarta vez que los visité, pero es la que estuve más tiempo. Es un lugar muy famoso de turismo, donde hay miles de americanos pasando sus vacaciones y la verdad que decepciona bastante porque hay una muy poca belleza natural.

La ruta US 1 que es la columna vertebral de los cayos, está rodeada de mar a ambos lados, desde el sur de Miami hasta llegar a Key West que es el lugar más al meridional, no sólo de los cayos, sino también de Estados Unidos. En todo el trayecto que totaliza 165 millas, no hay mucho para ver, más allá de un mar sereno y celeste. Las playas son malas, llenas de algas, con una temperatura del agua excesiva (más de 29 ºC)

En esta oportunidad estuve una noche en Islamorada y tres en Cayo Largo.  Las excursiones más interesantes son en embarcaciones, porque no hay mucho para ver en la costa.

Más adelante comentaré sobre mi buceo en el John Pennenkanf Coral Reef, que lo citan como uno de los lugares más bonitos del mundo para la actividad.

Salvo algunos barrios residenciales de muy buen nivel, en general las casas son bastante sencillas, con construcciones de no muy buena calidad, jardines no demasiado cuidados. Lo mismo sucede con los hoteles donde hay de todo. Aunque predominan los buenos hoteles, también hay muchos muy sencillos.

El calor es agobiante, al menos en agosto.

Key West es el lugar más bonito donde hay más para hacer, por ejemplo visitar la casa de Ernest Heminway, que es una belleza y donde se interpreta la vida de este escritor y aventurero en esa etapa de su vida. También hay un monolito que señala el punto más al sur de EEUU, donde hay filas de gente para sacarse una foto. No entiendo cómo pueden estar perdiendo tanto tiempo solo para sacarse una foto!!!!

La ciudad, que a mi juicio en los cayos es la única que amerita llevar ese nombre, tiene muchos restaurantes y bares con mucho movimiento y música en vivo. Hay también hoteles boutique muy bonitos hechos en casas de fines del s XIX o de principios del s XX, muy bien decorados y con muebles antiguos.

Key West es muy bonito para estar, si bien hay gente que va desde Miami y vuelve en el día, es que es un lugar suficientemente interesante como para quedarse al menos una noche para disfrutar los restaurantes y la vida nocturna.

En esta oportunidad he visto unos carteles criticando el turismo de cruceros, mostrando latas de cerveza que los turistas dejan tiradas en la ciudad. Entiendo la preocupación de sus habitantes, porque yo he hecho un crucero mayoritariamente de turistas americanos desde Puerto Rico a varias islas del Caribe y la verdad es que el público que hace esos cruceros no tiene la educación de los cruceristas habituales, aun en EEUU, por ejemplo cuando fuimos en Alaska o desde New Orleans a Copenhagen. Recuerdo que en el crucero del Caribe el público era relativamente joven pero también había familias y el común denominador era la mucha cerveza y un comportamiento muy ordinario. Todo lo dicho no empaña para nada la belleza de Key West y la conveniencia de su visita.

En Islamorada el mar es muy bonito, sin embargo hice kayak y regresé al rato, no sólo por el calor sofocante, sino porque no hay para ver en ese mar inmenso que parece una laguna, y también porque alrededor de los manglares, había un desagradable olor a ácido sulfhídrico (huevo podrido) proveniente de la descomposición de las algas y otros elementos orgánicos en aguas casi estancadas.

Otro de los temas que llama la atención es la gran cantidad de americanos que tienen embarcaciones grandes que trasladan con enormes camionetas tipo RAM o la Ford 350, principalmente para salir a pescar. En algunos lugares había filas de más de un kilómetro para bajar las embarcaciones al mar. La pesca es una pasión en esta parte del país y aparentemente el tamaño de los peces justifica que sea así.

Comida

Hay que rescatar la comida, porque hay algunos restaurantes muy buenos. Recuerdo que hace muchos años cuando viajábamos con los chicos íbamos a Wendy’s que tenía un salad bar “all you can eat” que era excelente. Ahora no existe más el salad bar, pero tienen excelentes ensaladas. Yo probé una que se llama Southwest con palta, pollo, panceta y hojas verdes de diversas especies que estaba excelente para ser el plan fast food acompañada con un delicioso condimento.

En Key West fui a una especie de bar/restaurant que se llama Willie T’s empapelado con billetes de un dólar dedicados por los clientes, con música en vivo, que  a pesar de ser medio día, había un ambiente muy agradable con mucha alegría, Allí comí una docena de ostras que sin ser las francesas estaban muy buenas, que las acompañé con una batatas fritas, que no había probado nunca, rebozadas con pimentón o una mezcla de condimentos que le daba muy buen sabor.

En Cayo Largo la primera noche fui a comer cerdo asado a un restaurante cubano, similar al que he probado en Ecuador y también en otros países de Latinoamérica, con la piel muy crocante, que incluso en algún lugar la he visto que la tuestan con un soplete. El cerdo estaba acompañado con frijoles negro y arroz.

Otra noche fui a un restaurante muy tradicional, con muchísima gente porque está muy recomendado, que se llama Mrs Mac’s donde comí un bife impresionante, Angus certificado,  tanto por su tamaño y como por la terneza y sabor de la carne. En Estados Unidos la carne vacuna es muy buena, creo yo que no tanto por los animales ni su alimentación sino por el proceso industrial. Una vez estuve en el centro de tecnologías de carne del USDA en Nebraska y allí vimos todas las técnicas de tiernización y saborización de las carnes mediante la inyección en los cortes de productos por medio de centenares de agujas muy finas que le confieren esas muy buenas características.

La cena del último día, también en Cayo Largo, fue en un restaurante al aire libre frente al mar, con una vista hermosa y música en vivo, donde probé de un pescado llamado Mahi Mahi con salsa de coco que estaba excelente.

Dejo para el final el postre. Repetí todos los días el famoso Key Lemon Pie, postre tradicional de los cayos, pero con variaciones importantes entre un lugar y otro, aunque siempre bueno.

Buceo

La experiencia de buceo en el arrecife … con la agencia John Pennekamp Coral Reef, fue muy buena, es una empresa muy profesional con equipos impecables, el barco también era muy bueno. El Dive Master era un americano con pinta muy particular, con una gran barba colorada y muy verborrágico hablaba a gran velocidad con un acento sureño por lo cual yo no le entendía casi nada de lo que decía.

El trayecto a los puntos de inmersión fueron cortos, no más de media hora o 40 minutos y a la ida fue interesante ver a un pez volador bastante fino y de 30 o 40 cm de largo, que nos acompañó en un breve trayecto, saltando sobre la superficie del agua, haciendo breves caídas y luego saltando nuevamente, lo más notable es que nadaba a la misma velocidad del barco que era de 20 nudos (36 km/hora) saltando, cayendo e inmediatamente volviendo a saltar. Había visto peces saltar del agua, incluso haciendo lo que parecen acrobacias, pero nunca había visto un pez volador y no me imaginaba que fuera así.

Cuando llegamos al punto de la inmersión me extrañó que el Dive Master no se tira al agua, con los buceadores, sino que organizó tres equipos de tres buceadores cada uno y nos zambullimos solos y como no hubo un plan de inmersión previo, hicimos lo que cada grupo quiso. Tampoco designó un líder del grupo.

Esto no lo entiendo muy bien porque en este país donde hay tantas normas de seguridad, si le llega a pasar algo a alguno de los que está bajo el agua, no creo que el resto de los buceadores lo puede resolver o socorrer, me parece que la presencia del instructor en el agua sería muy útil. Por ejemplo, nosotros decidimos de acuerdo al oxígeno remanente que hacer.

El buceo es muy tranquilo, con inmersiones entre 10 y 15 metros de profundidad. La primera inmersión la hicimos en un arrecife de coral, no demasiado atractivo, si bien había peces y corales, si se lo compara con la barrera de coral de Australia, Galápagos o Tailandia, era mucho menos interesante. La visibilidad es muy buena pero con muchos menos peces y los corales con menos riqueza y menos atractivos también. Nos alejamos bastante del barco, tal vez unos 500 metros, a tal punto que en un momento salimos a la superficie para poder ver donde estaba el barco y una vez que lo localizamos volvimos a sumergirnos y llegamos al mismo buceando. Fue un buen buceo, pero no excepcional.

La segunda inmersión fue aún más sencilla, porque nos alejamos menos de nuestro barco debido a que se ubicó justo arriba de los restos del City of Washington, barco que naufragó en 1917 durante una tormenta.

La historia del City of Washington es interesante, fue construido en 1877 y se usó para el tráfico de mercaderías y pasajeros en la ruta a Cuba, sirviendo a la  New York and Cuba Mail Steamship Company. Cuando en 1898 se produce la explosión del USS Maine en La Habana, dando origen a la Guerra entre España y Estados Unidos, estaba fondeado muy cerca del Maine y sus tripulantes con los botes salvavidas ayudaron a rescatar a más de 100 marineros afectados por la explosión.

Los tiempos cambiaron, el negocio marítimo con Cuba se hizo menos rentable y por lo tanto, se reasignaron funciones al City of Washington, se le sacó toda la maquinaria que fue vendida y se lo dejó como un barco de transporte de carbón, impulsado con un remolcador que llevaba otro barco similar. El 10 de julio de 1917 como consecuencia de una fuerte tormenta naufragaron en este arrecife los tres barcos. El remolcador y el otro pudieron ser reflotados, pero el nuestro se partió y quedó en el fondo del mar.

A mí me encantan los buceos en naufragios, por eso tome el curso respectivo y completé el examen, que es bastante riguroso por los riesgos que existen en esta actividad submarina. Sin embargo en este caso fue una inmersión muy sencilla, primero porque la profundidad máxima estaba en el orden de solo 15 metros y segundo porque no había compartimientos adonde entrar o salir ya que el barco está casi totalmente destruido, habiendo restos esparcidos posiblemente por los huracanes y apenas se nota el perfil del casco. Hay bastantes corales que han colonizado el viejo casco y también peces, especialmente los más comunes en casi todos los mares templados del mundo que son unos pequeños con rayas negras y amarillas, aunque también había otros peces de diverso tipo.

Lo más rescatable fue un enorme cangrejo con una circunferencia de 60 o 70 cm, totalmente cubierta de algas o líquenes lo que daba cuenta de su edad. Las patas del cangrejo tenían unas pinzas que daban miedo, porque estoy seguro que pueden producir un corte tremendo ya que, con el grosor del brazo de un niño, daba la impresión de tener una enorme fuerza. Sin embargo ante nuestra presencia el cangrejo previsoramente se escondió en una cueva.

También vimos entre las rocas las antenas de algunas langostas, que también detectando nuestra presencia se escondían debajo de las mismas. Es la temporada de recolección de langostas y los buceadores van con un gancho de aluminio de unos 50 o 60 cm de longitud para sacarlas debajo de las rocas y ponerlas con una red similar a las de cazar mariposas, pero mucho más fuerte. En todos los negocios de buceo se vendían estos equipos de recolección y había carteles en los muelles sobre las previsiones que había que tomar.

La experiencia de buceo fue muy linda, muy tranquila, con buena visibilidad, solo en la parte del barco había alguna corriente moderada, pero que no generaba variaciones de profundidad, sino que sólo requería hacer un poco más de esfuerzo para nadar en un sentido que en otro.

También estuve haciendo ejercicio de respiración que me enseñaron en la pileta de CUBA (mi club, no el país), para cuidar el uso del aire, aspirando y conteniendo el aire para recién luego exhalar, lo que me dio muy buen resultado porque mi consumo de aire fue menor que el de uno de mis compañeros, que era un chico joven, extremadamente delgado y que yo suponía que tendría que consumir mucho menos oxigeno que yo. Como la profundidad no era mucha, el buceo se extendió por casi una hora. En el futuro tengo que perfeccionar la flotabilidad, que es algo que a pesar de la cantidad de inmersiones realizadas no lo tengo totalmente incorporado y a veces estoy variando la profundidad sin mucha lógica.

Para finalizar y volviendo al tema del principio, la experiencia de los cayos fue buena, aunque la recomendación sería que se puede estar un par de días, llegando hasta Key West, pero no es un lugar para tomarlo como vacaciones, salvo para los amantes de la pesca o de las actividades acuáticas, que pueden pasar varios días embarcados.

 

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